Cultura

Walter Reuter, el arte de la fotografía y de sobrevivir a los nazis

Walter Reuter (1906-2005)

 

Mi padre se escapó de un campo de concentración en el norte de Africa. Logró llegar a Casablanca; él fue el último pasajero en subir, del último barco que partió lleno de refugiados hacia México, narra emocionada Hely Reuter, la hija menor de Walter Reuter.

Durante la Guerra Civil Española y después durante la Segunda Guerra Mundial, México tuvo una política exterior de brazos abiertos a todas las víctimas de franquismo y del fascismo. La primera gran oleada de refugiados fue un nutrido grupo de niños españoles.

El presidente mexicano Lázaro Cárdenas, envió barcos para que los niños españoles estuvieran a salvo en México y al terminar la guerra, regresarían a España. Fueron alojados en Morelia, Michoacán y por eso fueron llamados Los Niños de Morelia.

Las cosas empeoraron para los republicanos y los niños no solo no pudieron regresar sino que perdieron a sus padres y todo. Los Niños de Morelia se quedaron en México y todos se convirtieron en artistas, científicos, personas de bien.

El presidente Cárdenas no solo abrió las puertas de México a los españoles sino a todas las víctimas de la Segunda Guerra, en especial a los antifascistas. El embajador Gilberto Bosques así como todos los diplomáticos mexicanos en Europa, tenían la misión de organizar el traslado a México de los refugiados. Daniel Cossío Villegas, mientras se pudo, mantuvo abierta la vía de escape en Portugal

Muchos españoles huyeron a Francia donde fueron concentrados en campos de refugiados.

Cuando los nazis ocuparon Paris, los diplomáticos mexicanos entonces hicieron del puerto de Marsella su base de operaciones. Gilberto Bosques y su equipo trabajaron intensamente en la expedición de visas, salvoconductos e incluso sobornaron a algunos nazis para rescatar a los activistas de las garras de la GESTAPO.

Los refugiados de toda Europa que querían venir a México se contaban por miles. Los diplomáticos mexicanos compraron dos castillos medievales para alojar a los refugiados en lo que llegaban los barcos. México no tenía tantos navíos como hubiera deseado y eso era un grave problema. Había que esperar semanas o meses a que llegara un barco a Marsella en plena Segunda Guerra. También había que torear a los nazis y al gobierno títere que habían impuesto en Francia.

La cámara fotográfica, la gran herramienta

Walter Reuter nació en Berlín en 1906 en el seno de una familia obrera.

En 1929 el jefe de la policía de Berlín prohibió una manifestación; aún así los obreros salieron a las calles. Hubo un enfrentamiento con los uniformados con un saldo de 30 muertos. El joven Walter Reuter quiso organizar desde la imprenta en la que trabajaba, una protesta. La idea no surtió efecto. Lo despidieron y además cayó en la lista negra. Ya no podría trabajar en Alemania.

Reuter trabajó como fotógrafo para el periódico de izquierda Arbeiter Illustrieter Zeitung El Periódico Ilustrado de los Trabajadores) mejor conocido como AIZ.

Las fotos de Reuter, documentaron la miseria de la primera posguerra y la dura vida de los trabajadores berlineses.

En 1930, el Partido Nacional Socialista llegó al poder y a partir de ese momento se dedicó a eliminar a toda la oposición. Ese mismo año Reuter documentó una manifestación de protesta contra los nazis y tuvo que salir del país.

La Segunda República Española

Walter estuvo en Francia y Suiza y en 1933 llegó a España, donde gobernaba la Segunda República. Llegó cuando se gestaban cambios radicales en la política, el arte y la economía. España se llenó de cooperativas, de escuelas laicas, de pintores y poetas. El joven berlinés aprendió rápido el castellano y trabajó documentando la vida cotidiana en la República.

En 1937 en Valencia realizó un reportaje sobre el Instituto Obrero de Valencia, que fue una iniciativa del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Las fotos fueron la materia prima para los carteles de divulgación.

La investigadora Cristina Escrivà, desde 2005 siguió la trayectoria de Reuter en España. Escrivá notó que todas las fotografías de las colonias escolares o del instituto para obreros y las Misiones Pedagógicas estaban firmadas por un tal Walter Reuter y decidió estudiar su obra a fondo. En los institutos para obreros, los alumnos contarán con representación en los órganos rectores, la matrícula no sólo será gratuita, sino que el estado facilitará a los alumnos todos los libros y material de enseñanza necesarios, además el Estado proveería los gastos de manutención de los alumnos y abonaría una indemnización a los que para estudiar abandonaron su trabajo y/o sostuvieran una familia.

Fruto de las investigaciones Cristina Escrivá publicó el libro El ojo del Walter Reuter que incluye 130 fotografías de la etapa española de Reuter.

En España entabló amistad con Federico García Lorca y le ayudó en la puesta en escena de La Casa de Bernarda de Alba.

La llegada del franquismo fue el regreso al Medioevo

El general Francisco Franco dio un Golpe de Estado en 1936. Reuter se enroló en la milicia andaluza a organizada por la Juventud Socialista Unificada. Su principal arma fue la cámara fotográfica. Envió sus fotos a diversos medios internacionales como la agencia Black Star en Nueva York y Londres. Robert Capa le permitía a Reuter revelar e imprimir fotos en su cuarto oscuro

Con el triunfo militar del franquismo, Walter Reuter huyó a Francia dejando una enorme cantidad de material fotográfico que no pudo llevar consigo y lo dio por perdido. En Francia fue capturado y enviado a un campo de concentración en Marruecos, en el norte de Africa. De ahí logró escapar y marchó a la ciudad marroquí de Casablanca. Las fuerzas francesas volvieron a detenerle y lo enviaron como prisionero al Sahara.

Estuvo preso en el campo de concentración de Colombe-Bechar en situado en el borde del Sahara, en Argelia construyendo el ferrocarril transahariano

El ultimatum

En España, Walter Reuter se casó con Sulamith Siliava y tuvieron a Jas, su primer hijo.

Sulamith Siliava fue la primera esposa de Walter Reuter. Mientras Reuter estuvo preso en Marruecos, Sulamith se puso en contacto con Gilberto Bosques para pedirle un salvoconducto. Los diplomáticos mexicanos arreglaron todos para que la familia Reuter escapara a México.

Sulamith pudo hacerle llegar un “ultimátum” a Walter:

“Si no llegas a Casablanca para que tomemos el barco a México, me voy con Jas y tu te quedas”.

En 1942 logró huir y el 20 marzo logró llegar a tiempo al barco San Thomé de bandera portuguesa alquilado por el gobierno de México

“Mi padre fue el último en subir al último barco, recalca Hely Reuter. Su único equipaje era un rollo de fotografía. Había cambiado su ración de vino por el permiso de sacar algunas fotos con la cámara de uno de los guardias del campo de concentración. Ese rollo, lo apretó fuerte en su mano y son las únicas fotos que pudo tomar durante su cautiverio”

México lindo y querido

Los Reuter llegaron a México sin nada. Walter buscó trabajo como fotógrafo y algunas amistades de España lo animaron a hacer documentales de cine. Así nacieron los documentales Historia de un río, Tierra de Chicle,   La Viuda, El hombre de la isla, Tierra de Esperanza,y Raíces, premiada en Cannes.  También trabajó diez años para el programa semanal Clasa y Cine Verdad y colaboró con las revistas Hoy, Mañana y Siempre

A los pocos años en México Sulamith Siliava murió. Walter casó en segundas nupcias con Ana Maria y tuvo tres hijas Marina, Claudia y Hely, las nuevas hermanas de Jas y Almuth

Los indios, su pasión

Walter Reuter empezó a recorrer México y cámara en mano retrató a los indígenas, en una época en que nadie les prestaba atención. Con los triquis de Oaxaca tuvo un lazo muy especial. Lo nombraron mayordomo, que es un cargo honorario muy importante. Parte de sus cenizas están en tierra Triqui, en en San Andrés Chicahuaxtla.

Recorrió todo el país, fotografió a grupos indígenas que desafortunadamente ya desaparecieron.

Hely nos narra:

En pueblo perdido de Oaxaca, mi papá vio que había colas enormes para subirse a las sillas voladoras de la feria. Había niños y adultos, todo el día, desde muy temprano en la mañana hasta la noche. Mi padre les preguntó del por qué les gustaba tanto ese juego mecánico y le respondieron “Porque el viento limpia el alma”

El hombre que sobrevivió a dos guerras mundiales, a la guerra civil española, a los campos de concentración y a mil aventuras, nunca se enfermó. Fue fuerte por dentro y por fuera, nunca había pisado un hospital sin embargo a los 97 años de edad su salud comenzó a deteriorarse. No tenía seguro médico ni dinero para pagar los tratamientos. La familia y los amigos organizaron una subasta-colecta para poder solventar los horrorosos gastos.

El 20 de marzo de 2005 murió a los 99 años de edad. Le faltaban solo cinco meses para llegar al centenario.

A pesar de que Walter Reuter había sido uno de los grandes fotógrafos y documentalistas del Siglo XX era desconocido o estaba olvidado por la mayoría. Los fotógrafos y los antifascistas lo conocían bien, pero eso no basta.

Hely Reuter se dio a la tarea de rescatar o organizar los más de 120 mil negativos de su padre. Ese maravilloso acervo es apenas de la obra en México. Walter para salvar la vida tuvo que abandonar dos veces sus archivos.

El Premio Walter Reuter

Una manera de rendir homenaje a Walter Reuter fue la creación del Premio de Periodismo Alemán Walter Reuter. Cualquier periodista de habla hispana que publique en español puede participar en las categorías radio, televisión, prensa escrita, blogs, y fotografía.

Acaba de hacerse pública la convocatoria el Premio de Periodismo Walter Reuter, organizado por la la Embajada de la República Federal de Alemania en México, la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria y las fundaciones Friedrich Ebert, Friedich Naumann, Heinrich Böll, Konrad Adenauer , Rosa Luxemburgo y Goethe-Instituto México. Para mayores informes consultar www.papwr.org