Internacionales

Los diamantes de Zimbawe

El 12 de marzo del 2010 el presidente de Zimbawe Robert Mugabe acusó a la compañía De Beers con sede en Johannesburgo de saquear diamantes del país durante quince años sin pagar impuestos

Según el vocero del presidente Mugabe George Charamba, De Beers hizo creer al gobierno de Zimbawe que solo hacía estudios cuando en realidad saqueaba los diamantes. “No es un secreto que los diamantes aluviales se extraen de la superficie. No es como la kimberlita.

Las acusaciones se publicaron el 12 de marzo en el periódico oficialista The Herald de Zimbawe. Las acusaciones contra el mayor traficante de diamantes del mundo refieren a la región de Marange, en el distrito de Chiadzwa, al este de Zimbawe, donde en 2006 descubrió uno de los mayores yacimientos de diamantes del mundo

Lo que debía ser una alegría y una manera de salir de la pobreza de la gente, se convirtió en una pesadilla.

Los aluviones de las piedras más duras y hermosas del planeta fueron encontradas cuando el presidente Robert Mugabe no tenía fondos para pagar ni a la policía ni al ejército, dos de los pilares que lo mantuvieron en el poder hasta 2017.

Para evitar el saqueo de mineros ilegales, Mugabe envió al ejército y a la policía para que cuidaran las minas diamantíferas, y se quedaran con algunas de las gemas como paga por sus servicios. Pero lo que hicieron policías y militares fue esclavizar a los civiles y obligarlos a trabajar en las minas. Los pobladores de Chiadzwa incluyendo mujeres y niños fueron sometidos a trabajos forzados.

Minería ilegal, esclavitud oficial

Los altos mandos de los uniformados se enriquecieron rápidamente así algunos como miembros del dominante partido de la Unión Nacional Africana de Zimbawe-Frente Patriótico (ZANU-PF por sus siglas en inglés).

Human Rights Watch hizo una investigación a fondo en Marange y recopiló más de cien testimonios tanto de víctimas como de victimarios y testigos.

El informe de HRW narra con detalle la toma violenta de los campos de diamantes de Marange por parte del Ejército a finales de octubre de 2008 en la Operación Hakudzokwi (sin retorno), que fue un intento por parte de los militares para imponer el orden en los campos a los que había llegado la gente empobrecida para buscar alguna piedra preciosa en lo que era tierra de nadie y tierra de todos.

Los buscadores ilegales fueron blancos de los helicópteros artillados. En tierra, soldados dispararon indiscriminadamente plomo y gas lacrimógeno en los campos de diamantes así como en las aldeas cercanas que no tenían nada que ver en el asunto. Las ráfagas del AK-47 llovieron si aviso. Quien no murió por las balas lo hizo por el pánico y por quedar atrapado en la estampida. En los socavones trató de refugiarse una multitud aterrada y varias personas murieron aplastadas. Los ataque duraron tres semanas y HRW documentó la muerte de 200 personas.

Testimonios de sobrevivientes

Algunos sobrevivientes narraron a los activistas por derechos humanos:

“Tres policías a caballo nos atacaron mientras trabajábamos en los campos de diamantes y de inmediato nos dispararon con sus escopetas en una redada. “Recibí un disparo en el muslo izquierdo. Dos de mis amigos fallecieron a consecuencia de los disparos durante ese ataque.”

Otro minero acusó: “Los soldados en los helicópteros comenzaron a dispararnos municiones y gas lacrimógeno. Todos dejamos de excavar y corrimos hacia las montañas para escondernos. Noté que había muchos soldados uniformados siguiéndonos a pie. De mi grupo, 14 mineros fueron muertos a tiros por la mañana “.

Una joven de 13 años denunció a HRW: “Todos los días, acarreaba el mineral y sólo descansaba por períodos muy cortos ( …) Siempre empezábamos a trabajar muy temprano en la mañana, antes de los ocho, y terminábamos al oscurecer después de las seis. Todo lo que ahora quiero es volver a la escuela”.

Los soldados obligaron a mineros a cavar fosas comunes para enterrar a muchos de los muertos, según el reporte.

La operación contra la minería informal estuvo a cargo del comandante de la fuerza aérea Perence Shiri, primo de Mugabe.

Más de cinco familias fueron desalojadas de la zona. Los golpes, las violaciones, las mutilaciones son el pan de todos los días.

El demoledor informe de Human Rights Watch

El informe de Human Rights Watch Diamonds in the Rough: Human Rights Abuses in the Marange Diamond Fields of Zimbabwe(Diamantes en bruto: Violaciones de los derechos humanos en los campos de diamantes de Marange en Zimbabwe, publicado en varios idiomas en la página de la ONG, dio la voz de alarma sobre la virtual esclavitud en la otrora Rhodesia.

La policía de Zimbawe estima que desde que se descubrieron los aluviones diamanteros llegaron 15 mil mineros ilegales a la provincia de Chiadzwa. Todo mundo dejó su vida cotidiana se fue a buscar diamantes. Las escuelas quedaron vacías y las calles se llenaron de trabajadores sexuales.

Otros informes

El IRIN (Integrated Regional Information Networks) es un medio basado en Internet y dirigido por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Cubre principalmente asuntos humanitarios en el África subsahariana y Asia Central. Sus cooperantes también redactaron un informe sobre la violación a los derechos humanos en Zimbawe. También Hablaron con los mineros ilegales que contaron cómo sacan del país los diamantes que encuentran para ganar un poco más de dinero. Todos coinciden que basta con sobornar a los aduaneros y a los policías para poder pasar.

Los cooperantes de IRIN entrevistaron a un economista de Zimbawe de apellido Makwiramiti quien afirma: “La difusión de la minería ilegal es una directa consecuencia de la crisis económica y del aumento de la pobreza. La práctica de buscar el oro se difundió mucho a principios de los noventa, después de una sequía desastrosa y de la introducción de un plan de ajuste estructural que ha empobrecido a la gente”.

Según el portavoz de la policía, Oliver Mandipaka en conferencia de prensa recogida por la agencia Afrol News el 4 de enero de 2007, 2,951 fueron arrestados detenciones en la provincia sureña de Matabeleland, que tiene frontera con Sudáfrica y Botswana. “Descubrimos que los mineros ilegales venden oro a los tratantes que a su vez sacan los minerales fuera del país”. El vocero afirmó que la policía incautó 3,4 kg de oro, 540.000 kg de mineral de oro y 5,211 piezas de diamante”. Oliver Mandikapa en aquella conferencia de prensa no dijo que por lo menos tres de los mineros ilegales arrestados murieron después de ser obligados por la policía a trabajar durante seis días tapando las excavaciones abiertas por otros mineros. Todo apunta a que murieron de hambre (la policía les negó la comida) y cansancio, según publicó el periódico Zim Online.

En un despacho de prensa publicado por la agencia Associated Press (AP) en octubre del 2008 había más de 35 mil personas extrayendo diamantes en Marange y los arrestados ya eran casi veinte mil.

Los soldados fueron enviados a Marange para evitar la minería ilegal, pero en realidad están supervisando y dirigiendo operaciones de minería ilegales.

El reporte de HRW y el Proceso Kimberly

El reporte de Human Rights Watch levantó olas de protestas contra el gobierno de Robert Mugabe e instó a los países miembros del Proceso Kimberly a que tomaran medidas para evitar que los “diamantes ensangrentados” llegaran al mercado.

El Proceso Kimberly en un acuerdo entre 74 países productores, exportadores e importadores de diamantes en bruto. Fue establecido en el año 2000 para certificar que los diamantes que llegan al consumidor final no sean fruto de trabajo forzado, botín de guerra ni fruto de la ilegalidad.

En esta organización los grupos defensores de los derechos humanos, la ONU y la opinión pública internacional juegan un papel muy importante.

Hasta finales del siglo XX era muy común que en los países africanos, cualquier grupo armado esclavizara a poblaciones enteras, en especial a niños, para obtener diamantes; éstos eran intercambiados por armas. De manera indirecta el comercio de diamantes estaba financiaba las guerras más espantosas y atroces. El Proceso Kimberly ha logrado con su sistema de control y certificación, que buena parte de los diamantes obtenidos con violencia y explotación no inunden las joyerías. Sin embargo, en el Proceso Kimberly hay huecos teóricos y lagunas legales. Hasta el año 2000 los grupos armados eran los que vendían los diamantes sin que nadie preguntara cómo los habían conseguido. El Proceso Kimberly estableció entonces la regla de que solo los gobiernos debían dar una certificación de origen y solo ellos podían venderlos, pero ¿Qué hacer cuando un gobierno tirano y asesino es el que vende los diamantes ensangrentados?

El Informe Kimberly

Tras el informe de Human Rights Watch, la oficina del Proceso Kimberly envió una delegación a Zimbawe y ésta corroboró todo lo denunciado por HRW y otras organizaciones Africa Action, Briggs Bomba, Global Research, Global Witness, Partnership Africa- Canada, la liberiana Green Advocates y los despachos de la agencia de noticias especializada en Africa IRIN (http://www.irinnews.org/)

El informe de la comisión Kimberly recomendaba impedir a Zimbabwe la exportación e importación de diamantes durante seis meses fue publicado en julio de 2009, pero la suspensión se haría efectiva sólo a partir de noviembre de ese año.

Las autoridades de Harare aceptaron y anunciaron:

“Hemos acordado retirar a los soldados de la zona pero lo haremos de forma progresiva mientras desplegamos un sistema de seguridad adecuado”, declaró al rotativo zimbabwense ‘Sunday Mail’ el viceministro de Minas, Murisi Zwizwai

El secretario de Minas, Thankful Musukutwa dijo a la agencia EFE que no se venderán ni exportarán diamantes de la zona “hasta que todas las regulaciones del Gobierno y los requisitos del Proceso de Kimberly sean cumplidos en su totalidad”.

La Federación Mundial de Bolsas de Diamantes, que regula el comercio mundial de esas gemas, aconsejó en abril a sus 28 afiliadas “tomar todas las medidas necesarias para asegurarse de que no comercien, ni directa ni indirectamente”, las procedentes de Marange

¿Funciona el Proceso Kimberly?

Global Witness es una ONG que busca precios justos a las materias primas y que éstas no sean fruto de la explotación de rapiña de recursos naturales de países pobres ni del abuso de la población. Desde hace diez años Global Witness critica al Proceso Kimberly. Elly Harrowell dijo que muchos gobiernos han utilizado al Proceso Kimberly como un maquillaje de respetabilidad. Por ejemplo Zimbawe, exporta diamantes fruto del trabajo forzado y si se le saca del sistema Kimberly, seguirá exportando diamantes de contrabando o los comprará China sin hacer preguntas. Además Harrowell pone una duda sobre la mesa: Si violar el acuerdo Kimberley no tiene consecuencias, ¿qué incentivos tienen otros países para cumplirlo?

Human Rights Watch centra su trabajo en preparar informes completos que vayan al fondo del asunto y hacerlos públicos para que sean los consumidores los que hagan el cambio.

Según informes recientes de varias ONG (publicados en sus respectivas páginas de internet) como Global Wittness, Partnership Africa Canada y Human Rights Watch, los diamantes de sangre siguen circulando libremente y el contrabando continúa estando muy extendido.

HRW fue quien llamó a un boicot de los diamantes de Zimbawe

Un escándalo que ahuyente a los compradores de diamantes es el arma más poderosa de las ONGs. Recordemos que incluso HRW fue quien ofreció toda la información para el guión de la película Diamantes de Sangre, protagonizada por Leonardo Di Caprio. La película que fue un éxito de taquilla, llamó la atención del público mundial sobre el drama de los niños soldados en Sierra Leona y trueque de diamantes por armas.

Desde el 15 de noviembre del 2017, el derrocado Mugabe tras 37 años como presidente y con 93 de edad, está en prisión domiciliaria.