Periodistas correteados

¿Libertad de expresión o blasfemia?

En Copenhague, el 14 de febrero del 2014, Helle Merete Brix del Comité Lars Vilks organizó un homenaje a los caricaturistas asesinados del semanario francés Charlie Ebdo. Un hombre desde la calle empezó a disparar a los asistentes al acto. El cineasta Finn Norgaar cayó muerto. Todos se tiraron al piso. Los agentes que custodian al caricaturista sueco Lars Vilks respondieron el fuego. Hubo cinco policías heridos.

En el foro cultural Krudttoenden Café, se dio una importante discusión sobre la libertad de expresión. Estaban presentes el embajador de Francia en Dinamarca, François Zimeray, Inna Shevshenko activista de FEMEN, organización feminista cuyas protestas se realizan con el torso desnudo; también estuvieron el cineasta y documentalista danés Finn Norgaard y Agnieszka Kolek del Festival Pasión por la Libertad así como Lars Vilks

En un principio la policía pensó que el atentado fue dirigido al embajador francés; ahora se sospecha que fue para matar a Lars Vilks, el caricaturista que en 2007 dibujó a un perro con la cabeza de Mahoma. Ese dibujo le costó una fatwa, es decir, una condena de muerte de los islamistas. Desde entonces, el ilustrador está en la lista negra de Al-Qaeda y requiere de protección policiaca permanente.

El ataque a Charlie Ebdo fue un recordatorio de que Lars aún sigue vivo a pesar de otros atentados.

No voy a permitir que este ataque me asuste. Seguiré haciendo lo que siempre he hecho” declaró Vilks vía telefónica a la televisora France 24 y agregó: “Los terroristas sólo entienden el lenguaje de las armas así que no tiene sentido hablar con ellos sobre la libertad de expresión. El futuro no les debe pertenecer” Al periódico inglés The Guardian, dijo poco después del ataque: “El atentado pretende atemorizar a la cultura europea y contribuye a aumentar la censura”

La ofensiva al Krudttoenden Cafe fue en sábado a las 4 de la tarde hora danesa. A la una de la mañana del domingo, el terrorista, abrió fuego en una sinagoga donde mató a al guardia judío Dan Uzan.

Jens Madsen de la Politiets Efterretningstjeneste (PET), servicio de inteligencia de la Policía danesa, declaró a la agencia AP que el atacante había sido abatido la madrugada del domingo 15 de febrero y no quiso revelar su identidad, sin embargo la prensa local sí lo hizo. Según los medios escandinavos, se trató de Omar Abdel Hamid El- Hussein, un joven de familia palestina nacido en Dinamarca. Tenía 22 años de edad y un largo historial de pandillerismo y violencia. La prensa danesa reveló que Hussein acababa de salir de prisión donde cumplió una condena por acuchillar a un hombre en un tren. Se especula si en prisión se volvió un islamista radical.

Según el periódico danés Extra Bladet, El- Hussein subió a su cuenta de Face book un video de Youtube a favor del Estado Islámico, una hora antes del atentado en el café. La policía no ha confirmado esta información.

Las investigaciones siguen para averiguar si Hussein actúo solo por iniciativa personal y si fueron los atentados de París los que lo motivaron.

“Cuando el sospechoso fue abatido por los disparos durante la acción policial, estaba armado con pistolas”, dijo el comisario Thorkild Fogde en una conferencia de prensa.

La Primera Ministra danesa Helle Thorning-Schmidt declaró que hasta ahora no se han encontrado ligas entre el atacante y una red terrorista.

La cabeza de Vilks tiene precio

Desde el 2007 los islamistas pusieron precio a la cabeza de Lars Vilks: cien mil dólares y 50 mil “para quien degüelle como a un cordero” a Ulf Johansson, editor en jefe del Nerikes Allehanda, revista que reprodujo la caricatura de Mahoma como perro. A partir de entonces, las amenazas y los atentados son cotidianos.

En 2010 Lars Vilks fue invitado a la Universidad de Uppsala a dar una conferencia sobre libertad de expresión. El escultor tocó el tema de la homosexualidad y el Islam y lo ilustró con un video. De pronto, de la primera fila, saltó un islamista que se le fue encima. Los policías del presentes se lo quitaron de encima. El caricaturista que también es doctor en filosofía, solo recibió un cabezazo que le rompió los anteojos. En la sala los islamistas gritaban “Ala Akba” ( Alá es grande) al tiempo que algunos de ellos agredieron a los uniformados; éstos reaccionaron de inmediato y los sometieron y arrestaron.

He aquí el link al video

https://www.youtube.com/watch?v=Ht5FVTypGlk

Unos días después del incidente en la Universidad de Uppsala, unos desconocidos prendieron fuego a la casa de Vilks en Skane, en el sur de Suecia.

En el 2010 y en el 2011, la policía sueca desmanteló dos complots para asesinar a Lars Vilks.

Tras el atentado del 14 de febreros del 2015, el controvertido escultor fue llevado a un lugar seguro y secreto. Las declaraciones que ha hecho a la prensa han sido vía telefónica. A la cadena de televisión sueca SVT le dijo:

“Creo que el humor es un arma importante, que siempre sobrevive, y que es la respuesta a muchos interrogantes en la vida”, dijo el artista, que agregó además que nunca se arrepintió de sus polémicos dibujos.

Kurt Westergaard, otro caricaturista amenazado

En 2005 Flemming Rose, responsable de Cultura del periódico danés Jyllands Posten, le encargó a Kurt Westergaard un dibujo que fuera provocador y que desatara una polémica sobre la libertad de expresión y el Islam.

Westergaard tomó el reto. Ese año, en septiembre, Jyllands Posten publicó 12 caricaturas del Mahoma. En una de ellas el turbante del profeta era una bomba.

“Al principio, sólo hubo una manifestación en Copenhague, de unas dos mil personas”, dijo Westergaard en entrevista con El País. “Una cifra modesta, porque los musulmanes son aproximadamente un 4% de la población danesa. La mayoría iraquíes y somalíes, pero era sólo un aviso de lo que se avecinaba. Para los daneses ha sido toda una sorpresa lo que me ha ocurrido”, confió a Lola Galán en entrevista con El País en febrero del 2010.

Kurt Westergaard de inmediato recibió una fatwa y hubo un boicot a los productos daneses, protestas callejeras, diplomáticas y ataques a las embajadas danesas

En el 2007 las caricaturas fueron retomadas por el periódico sueco Nerikes Allehanda. Las protestas subieron de tono y Westergaard tuvo que esconderse.

En el 2008 los principales periódicos daneses reimprimieron las caricaturas y

Al Qaeda, como respuesta, perpetró un atentando suicida con un coche bomba en la embajada de Dinamarca en Islamabad, Pakistán. Ese mismo año, los agentes de la PET arrestaron a tres hombres que planearon asesinar a Westergaard.

Para colmo de males, la extrema derecha danesa, tomó el dibujo de Westergaard de la bomba como turbante como bandera y por eso muchas personas relacionaron al artista con los neonazis.

En mayo del 2010 al hombre que debía entregar una carta bomba a Jyllands Posten, le estalló hiriéndolo.

El baño blindado

El primero de enero del 2010 Mohamed Geele (28 años), un islamista somalí rompió una ventana y entró a la casa de Kurt Westergaard en Aarhus. Iba armado con un hacha y un cuchillo con la intención de degollarlo.

La nieta del pintor, Stephanie de cinco años se había roto una pierna esquiando y cuando entró Geele, no pudo correr y se quedó sentada en el sillón. Westergaard fue rápidamente al baño que la policía había convertido en un refugio llamado la habitación de pánico, que está blindado, cuenta con una alarma y un teléfono. Desde ahí pedió ayuda a la policía que llegó de inmediato y sometió al atacante dándole un tiro en la mano y otro en la rodilla. Geele estuvo diez años en la cárcel y cuando terminó su condena fue expulsado del país. Desde el día del ataque, Westergaard tiene guardias permanentes en casa día y noche.

“Ahora tengo la misma vigilancia que el primer ministro y que la reina Margarita. No se puede pedir más”, dijo en tono de broma a Lola Galán en entrevista con El País en febrero del 2010

¿Es blasfemia la libertad de expresión?

El asesinato de los caricaturistas de Charlie Ebdo y el ataque en Copenhague, le dio nuevos bríos a la discusión sobre la libertad de expresión.

¿Es blasfemia la libertad de expresión? ¿Vamos a ceder terreno ante los fundamentalistas? ¿Son ellos los que decidirán que podemos publicar y que no? Son las preguntas actuales de los periodistas escandinavos.

Kurt Westergaard, quien encabeza la lista negra de Al Qaeda y del Estado Islámico, declaró al periódico The Guardian el 14 de febrero:

No hay protección que baste para prevenir semejantes tragedias. La intención era matar a Lars Vilks no me queda la menor duda y estuvo inspirada en el ataque a Charlie Ebdo que era un pequeño oasis. No cualquiera se atrevía a publicar lo que ellos hacían. Muchas veces me cancelan conferencia o exhibiciones por miedo. Hay mucha censura que viene de los islamistas, pero pocos, como Charlie Ebdo siguió adelante.”

Desde que el Ayatola Khomeini dictó una fatwa contra el escritor Salman Rushdie (1989) por Los versos satánicos, los atentados contra la libertad de expresión se han vuelto rutina. Al traductor al japonés de Rushdie lo asesinaron. La autocensura por miedo llegó a las sociedades democráticas.

El arte, la comedia y la sátira en particular, se encuentran a la vanguardia de las libertades democráticas. Los ataques en su contra solo sirven como alarma sobre las amenazas a otros aspectos de nuestras vidas. Los tiranos y futuros tiranos no toleran la burla. Las democracias, sociedades libres, no tiene opción, deben defenderla como si su sobrevivencia dependiera de ello. Incluso las bromas que no son graciosas, las ofensivas, las que nos ponen en riesgo, hay que defenderlas” declaró Westergaard a Clas Oliver de la televisión alemana ARD, a la revista Vice y al periódico El Mundo en enero del 2015 sin imaginarse lo que vendría en febrero. El artista de 70 años agregó:

La gente que puede silenciar a los caricaturistas tienen más que eso en la mira. No son solo los dibujos lo que no les gusta. Si pudieron matar por un dibujo, imaginen cuántas vidas más serían dignas de ser asesinadas”

Westergaard señaló a la revista Vice el 13 de enero de 2015

Es una forma de distraer la atención sobre sus verdaderos problemas. Una forma de dar salida a la frustración de la gente. Lo importante ahora es que no nos movamos hacia atrás, que no nos sometamos a esta situación grotesca y empecemos a pensar que es peligroso escribir o dibujar sobre el Islam. Cada vez que sucede algo como esto, es un gran shock, pero, por suerte, yo creo que el pueblo y la prensa aguantarán. La peor parte es que hechos como estos influyan muy negativamente en la integración de las personas de diferentes países en todo el mundo. Estoy muy enojado por haber sido amenazado como lo han hecho desde que hice mis dibujos. Esta rabia me ha ayudado a superar el miedo a un ataque. Para mí, este enfado es una forma de soportarlo.”

A Lola Galán de El País en febrero del 2010 le aseguró: “Soy una persona que ha cumplido con su deber, y que ha defendido uno de los principios más importantes de la democracia: la libertad de expresión. Mucha gente se pregunta cómo ha sido posible. Aquí hemos ayudado siempre a inmigrantes y refugiados. Se les ha dado alojamiento, se les ha facilitado el acceso a la enseñanza, que es gratuita, incluida la Universidad. Los estudiantes tienen ayudas de unos mil euros al mes, que no tienen que devolver”.

 “No sirve de nada tener tanto miedo. Hay que seguir siendo atrevidos, porque en caso contrario sale perdiendo la democracia, y no podemos permitirlo” recalcó Westergaard a Pedro Poza de El Mundo el 11 de enero del 2015 y advirtió:

“Se está produciendo una islamización de la libertad de expresión. La gente no se atreve a desafiar los tabúes del Islam. Entiendo ese miedo, pero debemos constatar que esa islamización existe. Parece que son las reglas del Islam las que van a dictar lo que se puede y no se puede publicar”

El gobierno danés se posiciona

El Parlamento danés le concedió a Lars Vilks el Premio por la Libertad de Expresión, según dio a conocer la presidenta del Comité en el Parlamento, Helle Merete Brix. El premio será entregado en otoño. Independientemente de las caricaturas, Lars Vilks se convirtió en una referente para la libertad de expresión.

Tal vez este premio pueda traducirse en más atentados, sin embargo el premio es un gesto muy importante del gobierno danés para refrendar su apoyo al ilustrador.