Cuestiones de género

¿Es misógina la justicia en México?

La abogada Claudia Cruz es tajante y con rabia afirma: ¡La justicia en México es misógina!

Y en los micrófonos de El Toque, derramó un río de agravios contra mujeres que ella ha defendido. Son heridas abiertas que a la feminista y ex diputada le pesan y los recuerda como si los hubiera vivido hace unas horas. Los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez le duele y la indignan, sobre todo, la manera en la que las autoridades llevaron el caso.

En la nota roja de los periódicos locales empezaron a aparecer notas sobre cadáveres de jovencitas que habían sido torturadas, violadas, asesinadas y mutiladas de una manera brutal. “Sus restos aparecían en el desierto, en la basura y a nadie le llamaba la atención, con excepción de las familias y a las feministas que viajamos para hacer algo” recuerda la jurista.

“Las autoridades eran indiferentes. El entonces gobernador ( del Partido Acción Nacional) Francisco Barrios, culpaba a las “familias fragmentadas y disfuncionales” del trágico destino de las jóvenes. Policías y jueces afirmaban que las muchachas se habían ido de parranda, que eran prostitutas, que andaban en malos pasos y que se lo habían buscado” rememora la abogada y agrega que cuando llegó a Ciudad Juárez en 1995 contabilizaron 26 mujeres desaparecidas ese año. En el 2001 ya eran 246 y en noviembre de ese año, once cuerpos de mujeres, en un mismo día, fueron arrojadas en la cercanía de la Procuraduría de Justicia de aquella ciudad fronteriza. “Esa fue la gota que derramó el vaso y por eso todas las organizaciones feministas decidimos hacer una gran campaña de denuncia nacional e internacional” apuntó nuestra entrevistada.

Ante la presión de los familiares, de las feministas, y de la prensa crítica nacional e internacional, finalmente el gobierno de Chihuahua se vio obligado a aceptar la visita de una comisión de Expertos Independientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Entre ellos estaban el experto en crimen organizado transnacional Edgardo Buscaglia y Carlos Castresana, famoso por haber llevado ante la justicia a Pinochet.

Se formó un grupo de abogados mexicanos que trabajó con los expertos de la ONU.

“Fue una verdadera batalla el permitir que nos dieran acceso a los expedientes y cuando los vimos quedamos atónicos por lo mal que estaban. ¡ Ninguno tenía la foto de la víctima! En algunos expedientes, entre los papeles, había pedazos de huesos o la ropa interior de las chicas asesinadas” narra Claudia Cruz al tiempo que la furia la invade:

“¡Las evidencias que enviaron a la Ciudad de México para realizar pruebas de ADN, diz que se perdieron en el camino! grita la activista enfurecida. “Anomalía tras anomalía. No siguieron los protocolos, violaban el debido proceso” acusa Cruz y denuncia “¡No investigaron nada! A las familias ni siquiera les tomaron la declaración” sentenció la feminista.

He aquí el link al informe de los expertos de la ONU

http://www.institutodeaccionciudadana.org/docs/documentos/1.pdf

Encarcelaron a varios hombres a quienes nunca se les pudo comprobar su participación en los crímenes y mientras morían en la cárcel, los asesinatos siguieron. El desierto se llenó de cruces color de rosa. Las familias de las víctimas se organizaron en un mosaico de grupos que fueron al desierto a buscar a sus hijas y encontraron sus huesos.

Nadie podía explicar por qué niñas, adolescentes y jóvenes, salían al trabajo, a la escuela, a comprar algo a la tienda y jamás se volvía a saber de ellas.

Las víctimas compartían las mismas características: menudas, pelo largo, negro, piel morena y pobres. ¿Será un asesino solitario? ¿Un loco? ¿Un grupo? ¿Sacrificios religiosos?

¿Por qué la policía no solo no ayuda a las familias de las víctimas sino que las amenazaba, las hostiga, las asusta para que no denuncien? Es tanto el miedo en Ciudad Juárez, que muchos optan por llorar a escondidas.

¿ Por qué tanta negligencia de las autoridades?

“ ¡Porque se trata de mujeres y para colmo pobres!” ¡Sus vidas no valen! Rugió Claudia y acusó “Además se afianzó la cultura machista. Los esposos, los novios o amantes les dicen a sus mujeres “Si me haces enojar, si no te callas, te voy a matar y te voy a tirar en el desierto”

El misterio continuó por décadas hasta que a finales de junio del 2015, la prensa difundió la noticia de que quince feminicidas confesos habían sido llevados ante la justicia; ellos pertenecían a La Línea, brazo armado del cártel de Juárez. Luis Jesús Ramírez Loaera confesó que su tío Poncho le señalaba qué muchachas le gustaban. El sobrino que en ese entonces era un niño años, se acercaba a la escogida y fingía estar perdido y le pedía ayuda para llegar a un almacén de nombre Econotienda, en la parte de atrás del mercado del centro de Ciudad Juárez. Las muchachas conmovidas por el chiquillo de once años, lo acompañaban y en la calle Mina, llegaba el tío con sus cómplices. Luis Jesús Ramírez confesó ante el juez, que las jóvenes eran vendidas a los soldados estacionados en Chihuahua y a narcotraficantes; Muchas fueron prostituídas en otras provincias y dentro de las cárceles, después las mataban.

Luis Jesús Ramírez ahora tiene 19 años y su testimonio es clave en el juicio en el que hay 11 acusados de feminicidio. Cuando las mamás le mostraron fotos de sus hijas, las reconoció. Los criminales se encargaban de darle dinero a los policías municipales para que no hicieran absolutamente nada en caso de que alguien llegara a levantar un acta y pidiera que le ayudaran a buscar a las mujeres. Los soldados, contó Ramírez, también estaban comprados, por eso podían deshacerse de los cadáveres sin contratiempos. Algunas jovencitas sobrevivieron y tuvieron el valor de asistir al juicio para señalar y encarar a sus verdugos. Hasta donde se sabe, inmensa red criminal ha dejado más de mil feminicidios en Ciudad Juárez.

Se acerca el Día Mundial de la lucha contra la violencia hacia las mujeres, pero los feminicidios siguen.