Política

El Cártel Negro y el saqueo de Pemex

El 23 de noviembre del 2011 fue publicado el libro profético El Cartel Negro, del cómo el crimen organizado se apoderó de PEMEX. Se trata de una investigación periodística de Ana Lilia Pérez, que desentraña el robo de hidrocarburos a Petróleos Mexicanos, la creación de mercado paralelo de hidrocarburos y el lavado de dinero del crimen organizado en las gasolineras que tienen la franquicia de PEMEX

Este gran reportaje está totalmente documentado con información oficial. Todos los datos son fidedignos y verificables, por más descabellados que parezcan. Han pasado siete años, una reforma energética y el robo de combustible llamado popularmente huachicoleo, lo vemos por todos lados y a plena luz del día, ya casi como algo “normal”. Ana Lilia Pérez nos lo advirtió y señaló como los mayores ladrones están dentro de Pemex y en el crimen organizado

Ana Lilia Pérez nos comparte:

“Es un tema muy duro porque PEMEX es la empresa más importante de México y genera por lo menos el 40% de producto interno bruto del país. El libro tiene como fuentes muchos documentos clasificados como confidenciales a los que tuve acceso gracias al Instituto de Acceso a la Información (IFAI). Las solicitudes de información se convirtieron en litigios, en recursos de revisión que tuvieron que analizar los comisionados del IFAI y fallaron a favor de la información. PEMEX se vio obligado a entregarme una gran cantidad de documentos sobre lo que ellos llaman actos vandálicos. ¿De qué estamos hablando? De la ordeña de ductos, de enfrentamientos de comandos del crimen organizado en las instalaciones de PEMEX y de la disputa de los cárteles por los territorios de la industria petrolera”.

Conforme avanza la entrevista la multipremiada periodista, toma un semblante cada vez más serio.

A lo largo de una década se creó en PEMEX sobre esa estructura tradicionalmente corrupta, un caldo de cultivo, un clima idóneo, para que el crimen organizado lograra penetrar. Los viejos actos de corrupción del sindicato petrolero o de algunos funcionarios se transmutan hacia la vinculación con las organizaciones criminales. Algunos expertos en economía y en crimen organizado como el doctor Edgardo Buscaglia hablan de la diversificación del crimen organizado. Uno de estos nuevos rubros es la industria petrolera. Tenemos la ordeña de los ductos por parte de los cárteles o que los viejos ladrones de petróleo ahora deben pagarle a los cárteles derecho de piso.”

La periodista continúa: “PEMEX es la empresa petrolera número once a nivel mundial y tiene una red de ductos por todo el país que constituye su sistema nervioso. Según los documentos de PEMEX que conseguí el crimen organizado hace una ordeña ( robo de combustible de los ductos) de manera permanente. Ya había algunas informaciones oficiales de altos directivos de PEMEX de que varios comandos armados controlarían los ductos, pero se hablaba del tema como algo muy eventual. Lo que logré documentar en el libro es como hay una disputa permanente en algunas áreas del norte del país entre organizaciones criminales, por los negocios petroleros.”

La multipremiada periodista agrega:

“Se trata de un problema muy grave porque las organizaciones criminales no actúan de manera aislada sino de una manera muy organizada, muy profesional al grado que se han convertido en una competencia para el mismo Petróleos Mexicanos en ventas al extranjero. El gas robado, por ejemplo se vende a compañías de talla internacional que antes le compraban a PEMEX pero optaron por los precios más bajos de la mafia a sabiendas de que fue sustraído ilegalmente. Hay litigios en cortes norteamericanas a muchas empresas del rubro petrolero, energético y químico que han comprado materia prima robada por los carteles”.

La investigadora recalca: “El Congreso de México ha llamado a varios directivos de PEMEX a rendir cuentas pero ellos han guardado silencio. México es uno de los principales productores a nivel mundial y las zonas petroleras son consideradas como de seguridad nacional y están fuertemente vigiladas y a pesar de eso, las organizaciones criminales han tomado pozos petroleros y llegan a ordenarle a los trabajadores cuando ir a laborar y cuando no. La mafia tiene de rodillas a una de las principales petroleras del mundo.”

-¿ Hay lavado de dinero del narco?

  • Sí. Hay informes de la ONU y diversas organizaciones especializadas en lavado de dinero que han detectado que se lava dinero en las gasolineras. Yo investigué algunos casos concretos donde la autoridad ya había detectado lavado de dinero. Los funcionarios de PEMEX argumentaron que era a través de los contratos ambiguos que se firmaron con los concesionarios de las gasolineras se lava dinero, pero en el libro queda claro que los contratos no son el punto sino las negociaciones secretas entre funcionarios y empresas que lavan dinero.”

Ana Lilia remata:

“El saqueo a Petróleos Mexicanos se da a todos los niveles, desde el robo hormiga de combustible en tomas clandestinas hasta los contratos ilegales de altos funcionarios que no se ensucian las manos y hacen negocios turbios desde oficinas elegantísimas.

Se trata de una red en la que participan trabajadores de PEMEX, auditores, funcionarios aduanales, policías de distintos niveles, ordeñadores de gasolina o aceite, industriales y políticos. Es de tal magnitud el problema que podemos afirmar que Petróleos Mexicanos está en manos del crimen organizado. El cartel de Sinaloa, Los Zetas, el Cartel del Golfo pelean el control de los ductos y de las tomas clandestinas. Ellos han tenido la complicidad de las autoridades de todo tipo y a todos los niveles. Aunque se sabía en PEMEX de los robos, desvíos y contratos al margen de la ley no se hizo nada para impedirlo. Hay saqueo en todas sus modalidades.”

De rodillas ante la mafia

Mi entrevistada empezó a temblar

_ ¿Tiene usted miedo?

  • No, frío porque dejé mi sueter olvidado en la oficina. Ella siguió su relato y dijo algo que sí me puso a temblar a mí:

  • “Mi libro muestra qué tan vulnerado está el Estado mexicano ¡Hasta dónde ha llegado el nivel de corrupción en los entes públicos! Cuando hablo de crimen organizado no me refiero exclusivamente a comandos empistolados sino a funcionarios públicos, criminales de cuello blanco que han permitido que la mafia creciera y creciera a dimensiones monstruosas. Eso confirma la tesis del doctor Buscaglia de que México se convirtió en un Estado criminal.”

El que no transa, no avanza.

Hay un refrán en México que tal parece se convirtió en una filosofía de la vida. La transa en lenguaje coloquial es lo ilegal pero que deja dinero o beneficios.

Ana Lilia nos narra:

“En PEMEX todo mundo participa de las corruptelas, de la transa, desde los obreros del campo hasta los directivos del más alto nivel. Y los obreros de base se preguntan Si todos transan, por qué yo no”. Todos se sienten con derecho a robar. Hay quien practica la ordeña (robo de combustible desde tomas clandestinas conectadas a los ductos) y hay quien se roba entera una plataforma”

El petróleo y la patria

En los inicios del siglo XX el petróleo en México estaba en manos de un puñado de compañías inglesas y norteamericanas que pagan un impuesto ridículo al fisco mexicano y malos salarios a los trabajadores. En 1938, hubo una huelga de trabajadores petroleros. Su pliego petitorio fue ignorado por las compañías anglosajonas pero el gobierno del general Lázaro Cárdenas del Río tomó partido por los sindicalistas y el pleito laboral terminó con la nacionalización del petróleo el 18 de marzo de ese 1938. Desde entonces, el oro negro, se convirtió en una enrome fuente de riqueza del país. El petróleo sería la palanca del desarrollo. México se industrializó y Petróleos Mexicanos se convirtió en la gallina de los huevos de oro. Desde los años cuarenta del siglo XX el país ha vivido de la venta del petróleo. En la década de los setentas la economía ya se había petrolizado y la zábila negra de la tierra era garantía para préstamos del extranjero.

PEMEX se convirtió en la caja chica del gobierno. Se le explotó, se le exprimió, se le cobraron impuestos enormes y no se le invirtió un centavo.

Desde la segunda mitad de los ochentas, los gobiernos neoliberales ( Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón) intentaron privatizar esta lucrativa industria. Las movilizaciones populares lo impidieron.Sin embargo la corrupción en la paraestatal creció como un cáncer carcomiendo lo que toca.

PEMEX fue la casa chica de los gobernantes en turno; de ahí salieron fortunas privadas y ríos de dólares para las campañas políticas del Partido Revolucionario Institucional que gobernó por más de 70 años.

México vive de las remesas que mandan sus braceros y de PEMEX, por eso el futuro del país está en juego.

Camisas azules, manos negras. El saqueo de PEMEX desde Los Pinos

El Partido Acción Nacional desde su nacimiento enarboló las banderas de la democracia y la honestidad. En el año 2000 el PAN llegó al poder y sus miembros se enriquecieron sin rubor. Sus desfalcos hicieron palidecer a los priístas. El alumno superó al maestro.

En el año 2008, Ana Lilia Pérez fue la primera periodista en documentar más de cien contratos ilegales de Gas- PEMEX que Juan Camilo Mouriño, entonces Secretario de Gobernación se auto adjudicó. Ana Lilia en las páginas de la revista Contralínea siguió la pista de los fraudes a PEMEX comedios por el círculo de amigos de hoy presidente Felipe Calderón.

El escándalo rebasó por mucho al Watergate, pero en el país de la impunidad, nadie llamó a cuentas al presidente Calderón y a sus amigos. Por el contrario, Ana Lilia Pérez, el director de la revista Contralínea Miguel Badillo, el equipo de reporteros y hasta el caricaturista tuvieron decenas de procesos civiles en su contra a pesar de que no había delito que perseguir. La información sobre los contratos ilegales de PEMEX está perfectamente documentada.

Ana Lilia ha sido víctima de amenazas de muerte, persecuciones, acoso, decenas de procesos legales, órdenes de aprensión y una embestida presidencial contra la revista.

Los artículos publicados en Contralínea fueron el punto de partida a una investigación más profunda sobre el saqueo de PEMEX, esta vez desde el gobierno panista y sus allegados.

El libro Camisas azules, manos negras, fue publicado por Ana Lilia en febrero de 2010.

Durante la elaboración Camisas azules, manos negras, nuestra entrevistada consiguió muchos documentos oficiales que utilizó para la redacción de El Cartel Negro.

En tono muy serio y con aplomo la joven reportea insiste:

“Nadie podrá llamarme mentirosa, todo está plenamente documentado. Solicité información a las instancias oficiales y eso se convirtió en una guerra muy desigual, pues a pesar de que es un derecho el acceso a la información, me respondían que yo abusaba de mi derecho a saber. PEMEX contrató a una decena de abogados que querían que todo quedara en el silencio absoluto. Ellos decían que yo hacía un abusivo uso del derecho a la información y que tenía fines ocultos: Nada de eso, No oculto nada, lo publico.

En México una gran parte de la prensa – por diversas razones- ha decidido callar por eso yo afirmo que es indispensable que los periodistas pongamos nuestro deber ético y profesional por encima de otros intereses, a pesar de que la batalla sea muy dura y desgastante”

El jueves 24 de noviembre, dos días antes de la presentación de El Cártel Negro en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, los Zetas dejaron 26 cadáveres a dos calles de donde se realizará la FIL. Que simbólico: lo sublime y lo perverso separados por pocos metros.